October 22, 2025

Monóxido de carbono: el enemigo invisible del gas y cómo prevenirlo con Cazafugas

El monóxido de carbono (CO) es conocido como el asesino invisible. Es un gas tóxico, inodoro, incoloro e insípido, que puede provocar intoxicaciones graves y, en los casos más extremos, la muerte.

El monóxido de carbono (CO) es conocido como el asesino invisible. Es un gas tóxico, inodoro, incoloro e insípido, que puede provocar intoxicaciones graves y, en los casos más extremos, la muerte.
Lo peligroso es que no se percibe por los sentidos: no tiene olor, no irrita, no deja rastro. Por eso, la única manera de prevenirlo es asegurando instalaciones seguras y bien mantenidas, realizadas por gasistas matriculados y controladas periódicamente.

En Cazafugas, ayudamos a prevenir este tipo de riesgos a través de pruebas de hermeticidad, detección de fugas de gas y reparación sin romper, garantizando que tu instalación funcione correctamente y sin pérdidas.

¿Qué es el monóxido de carbono y por qué es tan peligroso?

El monóxido de carbono se forma cuando los artefactos que funcionan con gas, leña o kerosén no tienen suficiente oxígeno para una combustión completa.
En lugar de generar dióxido de carbono (CO₂), que es menos dañino, producen CO, un gas que se acumula en el ambiente y se mezcla con el aire que respiramos.

Al ingresar al cuerpo, el CO reemplaza al oxígeno en la sangre, impidiendo que llegue a los órganos vitales. Los síntomas más comunes de intoxicación son:

  • Dolor de cabeza
  • Mareos y náuseas
  • Vómitos
  • Cansancio extremo o debilidad
  • Desmayos

Si no se detecta a tiempo, puede provocar asfixia e incluso la muerte.

Cómo se produce el monóxido de carbono

El CO aparece en cualquier proceso donde un combustible se quema sin suficiente oxígeno.
Esto puede pasar por:

  • Artefactos mal instalados o en mal estado.
  • Conductos de ventilación tapados, rotos o desconectados.
  • Rejillas de ventilación obstruidas.
  • Ambientes cerrados o sin renovación de aire.
  • Acumulación de hollín en los quemadores.

En Cazafugas detectamos y reparamos fugas de gas que muchas veces son el primer indicio de una combustión deficiente. Una pérdida mínima en la instalación puede alterar la presión o la mezcla de aire en los artefactos, aumentando el riesgo de generar monóxido de carbono.

Artefactos que pueden producir monóxido de carbono

Cualquier artefacto que funcione con gas o combustible puede producir CO si no está correctamente instalado o ventilado. Algunos ejemplos:

  • Calefones o termotanques
  • Estufas de gas sin tiro balanceado
  • Cocinas y hornos a gas
  • Calderas y radiadores
  • Braseros, salamandras o estufas a leña
  • Vehículos con el motor encendido en espacios cerrados

En hogares, los casos más frecuentes ocurren por estufas instaladas en lugares sin ventilación o con conductos deteriorados.

Señales de alerta

Aunque el monóxido de carbono no se percibe directamente, hay signos visibles que pueden indicar que algo anda mal:

  • La llama del artefacto es amarilla o naranja (debería ser azul).
  • Aparecen manchas oscuras o decoloración en los artefactos o sus conductos.
  • Se siente condensación excesiva o humedad alrededor de las estufas o calefones.
  • Las personas que están en el ambiente presentan mareos, sueño o náuseas recurrentes.

Ante cualquier sospecha, apagá los artefactos, ventila el ambiente y llamá de inmediato a un gasista matriculado o a un servicio especializado como Cazafugas.

Cómo prevenir accidentes por monóxido de carbono

La prevención es la mejor herramienta contra el CO. Desde Cazafugas, recomendamos seguir estas buenas prácticas:

  1. Revisá tus artefactos y cañerías de gas cada año: Pedí una prueba de hermeticidad para verificar que no haya fugas en la instalación.
  2. Asegurate de que las ventilaciones estén siempre abiertas: Nunca tapes rejillas ni conductos de salida.
  3. Usá solo artefactos aprobados por ENARGAS y con válvula de seguridad.
  4. Instalá estufas de tiro balanceado en dormitorios y baños.
  5. Verificá el color de la llama: siempre debe ser azul.
  6. Evitá braseros o estufas caseras en espacios cerrados.
  7. Mantené limpios los conductos de evacuación de gases y chimeneas.

Estas medidas simples pueden marcar la diferencia entre un hogar seguro y un accidente evitable.

El rol de Cazafugas en la prevención

Muchas intoxicaciones por monóxido comienzan con un mismo origen: una pérdida de gas no detectada a tiempo.
En Cazafugas, contamos con tecnología de última generación para detectar fugas sin romper, localizando el punto exacto de la pérdida y reparándola de manera rápida, limpia y segura.

Además, nuestras pruebas de hermeticidad permiten comprobar si una instalación presenta escapes o fallas antes de que se conviertan en un riesgo.

Con más de 30 años de experiencia y procedimientos certificados por la normativa NAG-203, garantizamos soluciones seguras y duraderas, tanto para hogares como para empresas e industrias.

En resumen

El monóxido de carbono es un peligro silencioso, pero totalmente evitable. Con instalaciones seguras, artefactos aprobados y un mantenimiento periódico, tu hogar puede estar completamente protegido.

Y si querés estar seguro de que tu instalación no tiene fugas, contactá a Cazafugas y agenda tu prueba de hermeticidad hoy mismo.

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