El monóxido de carbono (CO) es conocido como el asesino invisible. Es un gas tóxico, inodoro, incoloro e insípido, que puede provocar intoxicaciones graves y, en los casos más extremos, la muerte.

El monóxido de carbono (CO) es conocido como el asesino invisible. Es un gas tóxico, inodoro, incoloro e insípido, que puede provocar intoxicaciones graves y, en los casos más extremos, la muerte.
Lo peligroso es que no se percibe por los sentidos: no tiene olor, no irrita, no deja rastro. Por eso, la única manera de prevenirlo es asegurando instalaciones seguras y bien mantenidas, realizadas por gasistas matriculados y controladas periódicamente.
En Cazafugas, ayudamos a prevenir este tipo de riesgos a través de pruebas de hermeticidad, detección de fugas de gas y reparación sin romper, garantizando que tu instalación funcione correctamente y sin pérdidas.
El monóxido de carbono se forma cuando los artefactos que funcionan con gas, leña o kerosén no tienen suficiente oxígeno para una combustión completa.
En lugar de generar dióxido de carbono (CO₂), que es menos dañino, producen CO, un gas que se acumula en el ambiente y se mezcla con el aire que respiramos.
Al ingresar al cuerpo, el CO reemplaza al oxígeno en la sangre, impidiendo que llegue a los órganos vitales. Los síntomas más comunes de intoxicación son:
Si no se detecta a tiempo, puede provocar asfixia e incluso la muerte.
El CO aparece en cualquier proceso donde un combustible se quema sin suficiente oxígeno.
Esto puede pasar por:
En Cazafugas detectamos y reparamos fugas de gas que muchas veces son el primer indicio de una combustión deficiente. Una pérdida mínima en la instalación puede alterar la presión o la mezcla de aire en los artefactos, aumentando el riesgo de generar monóxido de carbono.
Cualquier artefacto que funcione con gas o combustible puede producir CO si no está correctamente instalado o ventilado. Algunos ejemplos:
En hogares, los casos más frecuentes ocurren por estufas instaladas en lugares sin ventilación o con conductos deteriorados.
Aunque el monóxido de carbono no se percibe directamente, hay signos visibles que pueden indicar que algo anda mal:
Ante cualquier sospecha, apagá los artefactos, ventila el ambiente y llamá de inmediato a un gasista matriculado o a un servicio especializado como Cazafugas.
La prevención es la mejor herramienta contra el CO. Desde Cazafugas, recomendamos seguir estas buenas prácticas:
Estas medidas simples pueden marcar la diferencia entre un hogar seguro y un accidente evitable.
Muchas intoxicaciones por monóxido comienzan con un mismo origen: una pérdida de gas no detectada a tiempo.
En Cazafugas, contamos con tecnología de última generación para detectar fugas sin romper, localizando el punto exacto de la pérdida y reparándola de manera rápida, limpia y segura.
Además, nuestras pruebas de hermeticidad permiten comprobar si una instalación presenta escapes o fallas antes de que se conviertan en un riesgo.
Con más de 30 años de experiencia y procedimientos certificados por la normativa NAG-203, garantizamos soluciones seguras y duraderas, tanto para hogares como para empresas e industrias.
El monóxido de carbono es un peligro silencioso, pero totalmente evitable. Con instalaciones seguras, artefactos aprobados y un mantenimiento periódico, tu hogar puede estar completamente protegido.
Y si querés estar seguro de que tu instalación no tiene fugas, contactá a Cazafugas y agenda tu prueba de hermeticidad hoy mismo.